
Cuando terminaste de conversar con la compañía que no escogiste lo único que quise era acercarme para sentirte, para poder averiguar si aun me amabas como la ultima vez que estuvimos juntos, pero el miedo que alcanzo mi puerta recorrió mi cuerpo que alguna vez rozaste con tus eternos besos, saboree el temor del olvido y tuve miedo de que tu frágil memoria me olvidara como un insignificante recuerdo, no quise hacer otro contacto visual ya que tus ojos sin celo carcomen mi alma y la atrapan aun mas en mi mas cruel deseo, el deseo mas doloroso y frió, ya que tengo claro que nunca mas lo nuestro será lo mismo, pero siendo aun así no puedo estar tranquila y menos quiero darme por vencida, pues me aterra la idea que alguna vez recordando me persiga la angustia de no haber podido con todo lo que sentía. Algunas veces en sueños creo que te sientes solo, no sé si sea para auto convencerme de que sin mi ya no eres lo mismo, de que eres otro, pero lo cierto es que siento la inexplicable necesidad de darme respuestas a mis múltiples angustias para tratar de vivir o seguir una agotadora paz.
domingo, 30 de marzo de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario